Keren Dunaway, quien tiene el virus del VIH en su organismo desde su nacimiento, recibió discriminación desde muy niña, lo cual no la ha desmotivado a luchar en pos de los derechos de las personas seropositivas. Ella mantiene una relación sentimental con una persona seronegativa, y a sus 23 años de edad declara que no descarta tener hijos en un futuro, ya que con un buen tratamiento se puede formar una familia.
Karen empezó con su lucha contra la discriminación con 8 años, educando a los compañeros que no querían estar con ella por miedo a contagiarse.
Antes de ella, su hermana presentó los mismos síntomas que ella al nacer, muriendo poco después. Nadie supo que había sido a causa del virus debido a que no se le habían hecho los exámenes correspondientes, pero Keren consiguió sobrevivir gracias a los antirretrovirales que aún sigue tomando.
A Keren lo que más le preocupa es que sean los jóvenes los que más se contagian por el virus debido a que muchos temen hablar abiertamente del sexo frente a adolescentes, siendo inconcebible hablar de prevención del SIDA sin referirse al sexo.


